Se acabó la Liga en Primera, la Segunda casi está decidida, la Copa Confederaciones todavía tiene la cuenta atrás en marcha... es tiempo del fútbol modesto, aunque sea por unos días. Con el Cádiz y el Cartagena ya 'cansados' de celebrar su ascenso, al interminable camino para llegar a la categoría de plata le queda el último asalto, la tercera eliminatoria a ida y vuelta, para cuatro equipos: por un lado, Alcorcón-Real Unión; y por otro, Villarreal B-Jaén.
Esta semana me he propuesto en mi trabajo hablar cada día con un representante de cada conjunto. Ayer charlé con Joseba Arriaga, el delantero del Jaén que consiguió el gol decisivo en la segunda eliminatoria. Me contaba que, aunque su temporada será de once meses, la ilusión y la cercanía de un objetivo tan soñado les hace olvidar el cansancio físico y mental. Todo esto me lleva a pensar que será injusto el desenlace para los dos clubes que se queden a las puertas después de una temporada tan dura y tres eliminatorias.
Yo tengo especial simpatía por el Alcorcón (por mis datos censales y porque es el equipo revelación) y el Real Unión (por su buena Copa del Rey y mis charlas con su técnico, Iñaki Alonso). Sus clasificaciones en la Liga han deparado que sólo uno pueda tener hueco en Segunda. ¿Con quién ir? Digamos que mi balanza de predilecciones está así: un 60% para los madrileños y un 40% para los de Irún. Por potencial y el factor campo en la vuelta, el Real Unión parece el ganador. Sin embargo, no hay que dar nada por hecho cuando enfrente está un equipo construido para lograr la permanencia y que se coló sorprendentemente como tercero en los play-offs (con el balance de 27 partidos consecutivos sin perder hasta que cayó en la vuelta de la segunda eliminatoria el pasado domingo). Y un último dato sobre el conjunto alcorconero: hablan maravillas de Néstor Susaeta, un extremo-mediapunta que lleva 13 goles, parece tener su futuro ligado al Rayo, y es familiar del jugador del Athletic de mismo apellido.
La meta está cerca. Los cuatro equipos merecen ya nuestros aplausos. Que el inicio de la Copa Confederaciones no impida que le dediquemos una atención. La emoción está garantizada: ¡quién me iba a decir que yo iba a pasar nervios en los últimos 15 minutos de un partido del Alcorcón para que no le marcase un gol el Alcoyano! El fútbol tiene estas cosas. Tal vez es que me he acostumbrado tanto al sufrimiento que hasta que vuelva a competir el Sporting necesito un sustitutivo.