Érase una vez un niño de Fuenlabrada que soñó con vestir la camiseta del Atlético de Madrid. Como muy pronto ese anhelo se le quedó pequeño, sus sueños se dirigieron a jugar la Liga de Campeones con esa camiseta y en el estadio Vicente Calderón. El caprichoso destino se lo negó, le colocó mil óbstaculos, y casi le obligó a abandonar el club de sus amores para seguir progresando en el mundo del fútbol.
Llegó al Liverpool y triunfó, pero el cruel destino le regaló una de cal y otra de arena en su primer año. Por fin disputó la máxima competición continental, pero con la elástica de los Reds. Un año después parecía que el Niño iba a añadir el segundo elemento a la ecuación, la de saltar al césped de su querido Vicente Calderón acompañado de la canción de la 'Champions' aunque no fuera con el escudo de su Atleti en el pecho (pero sí en su corazón). Sin embargo, la sanción (injusta) de la Uefa parecía nublar su sueño y, sorteado ese obstáculo, una lesión desgraciada acabó por enterrarlo (por ahora).
El destino, una vez más, le niega jugar la Liga de Campeones en el Vicente Calderón. El Niño se merece y se empeñará en ganarle la batalla al infortunio, por mucho que éste, como si fueran Los Planetas, le diga "Y además es imposible" que haga realidad esta ecuación:
F.Torres + Champions + Vicente Calderón + Atlético de Madrid