Comencé esta semana marcandome el objetivo de intentar entrevistar a dos protagonistas; uno era difícil y lo conseguí, el otro era imposible puesto que no atiende a ningún medio y yo no soy la excepción. Os explico en primer lugar la negativa. Se trata de Frank Rijkaard, que se mantiene alejado de los medios y del 'escaparate' público desde que abandonó el banquillo del Barcelona. Contacté con su representante, es decir su hermano, pero tras varios minutos de conversación en inglés la respuesta fue la esperada. NO. De momento, Frank tiene la idea de no conceder ninguna entrevista hasta que vuelva a entrenar.
El segundo protagonista es Diego Milito. Primero tenía que conseguir su teléfono, una tarea que fue fácil, de hecho mucho más de lo que creía. Sólo necesité hablar con una persona el martes. Espero que comprendáis que no descubra la identidad de esa persona que, tras pedirle autorización al delantero argentino, me facilitó el número. El jugador del Génova se mostró en todo momento amable y lo único que me pidió es que lo llamara al día siguiente. Eso hice. Hablé con él el miércoles, día en el que emití por radio la entrevista íntegra, aunque la publiqué ayer. La entrevista tuvo bastante eco (ayer en internet y hoy en prensa escrita), cada uno dándole la visión que consideraron (unos destacaron que le seduce si fuera cierto un interés del Real Madrid; otros sus elogios a Messi, al Barcelona y su intención de seguir en Italia; y otros su añoranza por Zaragoza). Tal vez eso signifique que las declaraciones fueron muchas y variadas.
Yo sabía que es una de las opciones más difíciles que maneja el Real Madrid, aunque es del agrado de ciertas personas del club, pero a mí me apetecía conversar con él. Está haciendo una campaña excelente con 10 goles en 12 partidos en Italia, quería que me explicara su salida al Génova ya que me sorprendió que ningún Primera español de la zona alta se hiciera con sus servicios y por supuesto que me confesara si sabía algo de un posible interés madridista. Charlamos sobre todo eso y más (hasta de la Copa Davis), y os añado otra cosa: Diego es sencillísimo, accesible y amable. Espero que le vaya todo igual de bien que hasta ahora.
Pues hasta aquí dos de las numerosas historias que conforman la semana de un periodista deportivo cualquiera de este país. Al escribir este post, he pensado en los muchos bloggers que tenéis el sueño (como lo tuve yo) de ejercer esta profesión. Ánimo, que lo conseguiréis.
--Es curioso como hoy el As en su edición escrita se inventa las preguntas de las tres respuestas que transcribe de la entrevista a Diego Milito