Alberto Zapater es un chaval muy sencillo, muy humilde, muy amigo de sus amigos, que sigue haciendo la misma vida que antes de ser un futbolista de élite y, sobre todo, que siente verdadera devoción y amor por el Real Zaragoza. Por eso, el jugador está derrumbado, como se comprobó en su rueda de prensa de despedida, desde que se tomó la decisión de que fichara por el Genoa (Génova). Dicen que Marcelino no contaba con él y que el club necesita dinero, por lo que la oferta italiana de unos 3 millones de euros debió bastarles a los dirigentes de la entidad maña para mostrarle la puerta de salida. Zapater no quería y sigue sin querer irse del mejor club del mundo para él. Personalmente, creo que no es una cantidad económica tan atractiva como para forzar la marcha del capitán, al que seguro que convencieron apelando al bien del Zaragoza.
Os puedo asegurar que este centrocampista de Ejea de los Caballeros sufrió muchísimo con el descenso y la temporada en Segunda del Zaragoza. Lo siente muy dentro. Puede haber algún futbolista en el mundo que ame tanto unos colores, pero posiblemente ninguno que los ame más que él. Apuntaba muy alto hasta hace dos temporadas, sonando para el Real Madrid y otros grandes, pero la mala última campaña zaragocista en Primera y la fugaz estancia en Segunda han frenado su progresión. No obstante, ha jugado bastante de lateral derecho cuando su posición es la de mediocentro, de ahí que el Genoa lo quiera como sustituto en su esquema de Thiago Motta.
Su sueño era devolver al Zaragoza a Primera y se va con la conciencia tranquila de haberlo conseguido. Había sufrido tanto en el último año y medio que su obsesión era celebrar el ascenso con sus amigos, con los mismos con los que ha seguido a la Selección Española en más de una ocasión de camping. Quería y querrá en el futuro ser el capitán con más partidos vistiendo la camiseta del Zaragoza. Ahora, Zapater se merece triunfar en una Liga complicada pero cuyas características tal vez le vengan bien a este León de Ejea, que casi es el león del escudo zaragocista. Suerte Alberto.
Video: zaragocistapuntocom
Os puedo asegurar que este centrocampista de Ejea de los Caballeros sufrió muchísimo con el descenso y la temporada en Segunda del Zaragoza. Lo siente muy dentro. Puede haber algún futbolista en el mundo que ame tanto unos colores, pero posiblemente ninguno que los ame más que él. Apuntaba muy alto hasta hace dos temporadas, sonando para el Real Madrid y otros grandes, pero la mala última campaña zaragocista en Primera y la fugaz estancia en Segunda han frenado su progresión. No obstante, ha jugado bastante de lateral derecho cuando su posición es la de mediocentro, de ahí que el Genoa lo quiera como sustituto en su esquema de Thiago Motta.
Su sueño era devolver al Zaragoza a Primera y se va con la conciencia tranquila de haberlo conseguido. Había sufrido tanto en el último año y medio que su obsesión era celebrar el ascenso con sus amigos, con los mismos con los que ha seguido a la Selección Española en más de una ocasión de camping. Quería y querrá en el futuro ser el capitán con más partidos vistiendo la camiseta del Zaragoza. Ahora, Zapater se merece triunfar en una Liga complicada pero cuyas características tal vez le vengan bien a este León de Ejea, que casi es el león del escudo zaragocista. Suerte Alberto.
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