-Cabeza de ratón, cola de león. Al Real Madrid de los últimos años le basta su pegada, una cierta solidez defensiva y unos poquitos minutos de buen juego a la lo largo de un partido para ser segundo sin problemas en la Liga (alguna vez incluso, para conquistar la Liga). No importa no saber a lo que juega porque es suficiente para ganar a los equipos compatriotas de nivel medio-bajo y habitualmente también a los de nivel alto en el Bernabeu; no obstante, los problemas domésticos aparecen cuando visita a los conjuntos españoles que se acercan a su nivel.
Y ya no digamos cuando en Europa juega con un grande o visita a cualquier rival continental. No es casualidad que sólo se necesite los dedos de una mano para contar las vitorias recientes en campo ajeno en la Liga de Campeones. La última prueba es que un Lyon en horas bajas (4º en su campeonato donde sufre por culpa de una defensa con muchos problemas) volvió a derrotarle (tres de tres en Gerland) y fue sólo 1-0 porque el equipo francés ni tuvo excesiva suerte ni da para mucho más.
Para ser verdaderamente un grande, tienes que demostrarlo ante los poderosos y especialmente como visitante. Y el Real Madrid lleva muchos años que cuenta por derrotas todos sus envites en estas circunstancias, con 'chorreos' incluídos. Este año ha perdido en el Camp Nou y en el Sánchez Pizjuán. Lleva cinco años sin superar los octavos de la Liga de Campeones (Roma, Juventus, Bayern Munich, Mónaco y Liverpool) y seis sin remontar una eliminatoria. Lo lógico, en caso contrario sería un gran fracaso, es que rompa esta últimas maldiciones. Aún así, necesitaría mucho más para demostrar la grandeza que se le presupone. Salvo que su entorno y los periódicos que distribuyen su propaganda sigan queriendo sacar pecho por ser cabeza de ratón y minimicen los daños de ser cola de león.
-Oporto 2 - Arsenal 1. Menudo despropósito defensivo de los 'Gunners', especialmente de Fabianski pero sin excluir al resto, cuyos primeros minutos fueron de circo. Con todo, el 2-1 debería ser remontable en el Emirates, más si Wenger recupera efectivos.
-Milán 2 - Manchester United 3. El mayor ritmo inglés frente a los veteranos rossoneros y el estado de gracia de Rooney sirvieron al ManU para dejar encarrilada la eliminatoria, pese a Ronaldinho, quién esas pocas veces que sale al césped motivado tiene gasolina para medio tiempo.
-Bayern Munich 2 - Fiorentina 1. Parecía la eliminatoria más desigual pero el equipo alemán, favorito de la misma, sólo pudo ganar a un rival decaído (cuatro derrotas en las últimas cinco jornadas del Calcio) gracias a la ayuda de un árbitro que parece imposible que no viera el claro fuera de juego de Klose en el gol del triunfo.

