Mostrando entradas con la etiqueta Emirates Stadium. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Emirates Stadium. Mostrar todas las entradas

22 mayo 2008

Arsenal-Everton: La Cola de Vaca en el Emirates Stadium (2)

Aquí está la segunda entrega de mi experiencia en el Arsenal-Everton. Nos habíamos quedado en mi llegada, algo más de 2 horas antes del partido, al Emirates Stadium. En apenas 10 minutos llegué caminando desde Highbury. Y en ese lateral, que no era el principal, se encuentra una de las dos boutiques oficiales, sobre la cual está un bloque de viviendas que se encuentran apenas a unos metros del estadio, formando parte de algún modo del complejo deportivo. De todos los artículo que había en la tienda, me compré una bufanda que me acompañó durante el encuentro.
Según atravesé una especie de puente, tras pasar bajo las viviendas, pensé dos cosas:
1) ¿cuánto costaría un piso de esos que rodeaban el estadio?
2) seguro que el apasionado gunner Nick Hornby se ha comprado uno.

Entonces divisé el campo, con un escudo enorme en la fachada y un aspecto moderno que impacta, acostumbrado a la mayoría de estadios del mundo, especialmente los británicos. En el adelanto de esta vivencia, ya subí la foto que me hice enfrente, y ahora la cuelgo sin mi presencia impidiendo verlo al completo.
Tenía que encontrar la taquilla principal para recoger las entradas (allí tickets): unas entradas que no resultaron nada fáciles y que tienen su propia historia, pero eso me lo guardo para mí que no es cuestión de aburriros. Aquella taquilla estaba en el lado opuesto, por lo que tuve que rodear toda la instalación y comprobé que dos horas antes del inicio ya había bastantes aficionados. En esa otra fachada principal, dos cañones (gunners = cañoneros, por si alguien no lo sabía) presidían la antesala de la boutique principal, la cual se mantenía llenísima la hora y media previa al choque. ¿Cómo pueden salir los ingleses con 2-3 bolsas de media con esos precios? En la larga espera hasta poder retirar los tickets y entrar al Emirates, seguí las tradiciones. Primero, como relata Hornby en 'Fiebre en las gradas' (¡qué bien haber releído la novela para reconocer calles y hábitos!), compré el programa de mano oficial (un especial por ser el último de la temporada). Y después, además de pasarme por la boutique principal, que era algo más grande que la otra, compré un Hot dog+chips. A esas horas (12:15h aprox), a mí no me entraba ni el famoso fish&chips ni una hamburguesa. Ellos comen mucho, de todo, y antes, durante y después del partido.
Hacia las 12:45h retiré los tickets y poco después ya ocupaba un precioso asiento en una zona media en cuanto a altura de uno de los córners del estadio. Un sitio privilegiado. Desde allí, vi el calentamiento así como comprobé como se iban llenado las gradas, incluido un rincón numeroso de aficionados visitantes en la esquina opuesta a la mía. Dentro del estadio, ¡cómo no!, me encuentro nada más subir las escaleras con una casa de apuestas con todo tipo de apuestas (valga la redundancia) relacionadas con el partido. Haced cálculos: entrada o abono + comida antes, durante y después + boutique + apuestas.
El ambiente fue de lujo durante los 90 minutos: no se jugaban nada pero los cánticos no cesaban. Además, todos tienen camisetas, hasta los seguidores de la tercera edad, lo que propicia un colorido en los alrededores y en las gradas impresionante. Esto fue la cara. No obstante, cuando preparé el viaje, pensé que el choque era el idoneo: Cesc Vs Arteta, y tal vez el Arsenal se proclamaría campeón. Meses después, el campeonato se había quedado en imposible y los dos españoles no jugaron. El primero me avisó de esa posibilidad al acabar el choque anterior, pero me quedaba la duda. Al final, casi ninguno de los titulares: en la foto del banquillo se ve a Hleb, Fabregas, Flamini o Almunia, entre los no convocados. Fue el lado negativo de la experiencia. El partido no pasó la historia por su juego y no pude ver en acción al centro del campo que tanto me ha hecho disfrutar en la primera mitad de la temporada. Aún así, me quedo con muchos detalles: la presentación del once titular en el marcador, alguna carrera de Walcott, la despedida de Lehman (ovacionado mientras saludaba en solitario desde el círculo central) y los cánticos. Ah, se me olvidaba, y el aficionado inglés que tenía detrás, que con un 'estilo español' no paraba de quejarse. Su mejor grito: Who fucking is in the middle! (con un acento puramente británico con el que me partí de risa).


Al menos, hubo un bonito gol de Bendtner (justo en la portería donde estaba) y el Arsenal ganó. Asimismo, por ser el último choque en casa de la temporada, la plantilla y el cuerpo técnico dio la vuelta al campo con el estadio aún lleno y acompañado de vítores (a Wenger lo tienen en un altar). ¡Qué mentalidad tan diferente! Sin ganar nada, los aficionados agradecen el juego y el rendimiento de un equipo joven que dará muchas alegrías. Lo ven como proyectos a medio-largo plazo. La experiencia tocaba a su fin, con la satisfacción de haber visto, por fin, un partido de mi Arsenal y con la pena de que tardaré en repetirlo. En las afueras ya del recinto, al llegar a Holloway Road, volví a acordarme de 'Fiebre en las Gradas'.

Sólo me falta contaros el detalle de las camisetas. Allí, como dije, todos las llevan, sin importar la edad ni el sexo. Y, al margen de las normales (oficiales con nombre y número), la originalidad es una costumbre. Cuento algunas. Había una con el 6 del Everton, rodeada con estas palabras: "There's nobody better than Arteta". Otra del Arsenal era 'Gunner' arriba, un 4 y 'Forever' debajo (Gunner forever, vamos). Otra del 4 del Arsenal que ponía 'Simply the Cesc', emulando a la canción "Simply the best". Y así otras cuantas más.... Espero haberos acercado mis sensaciones de 2-3 horas inolvidables. Algunos detalles, por olvido al escribirlo o falta de espacio, se quedan en mi retina y mi memoria.


Videos y fotos: La Cola de Vaca

--HISTORIA COMPLETA AQUÍ

09 mayo 2008

Arsenal-Everton: La Cola de Vaca en el Emirates Stadium (1)

Lo prometido es deuda. Aquí está la primera entrega de mis vivencias en Londres relacionadas con el Arsenal. Desde mi llegada el jueves, ya había observado la 'Cescmanía' y 'Torresmanía' que existe en Inglaterra. En todos los sitios donde hay camisetas, dos de las cinco o seis que exponen son de los españoles mencionados. Luego están las de Cristiano Ronaldo, Rooney, Gerrard y Drogba. Además, hay casas de apuestas por todos lados, y nada más pisar Londres observé un panel con las apuestas para la Eurocopa: España está tercera, sólo por detrás de Alemania e Italia. ¡Qué confianza existe por allá con nuestra Selección!
Sábado 3 de mayo: La noche anterior al partido empecé a 'empaparme' de la tradición futbolística británica al ver en el hotel 'Match of the day', mientras descansaba de haber recorrido Londres durante todo el día y aún conservaba la alegría del triunfo del Sporting (del cual me enteré en pleno centro de la ciudad). Para quien no lo conozca, os cuento brevemente que es un programa con resúmenes de los partidos y declaraciones de los protagonistas que emite los fines de semana la BBC desde hace muchísimos años (lo que aquí era 'Estudio Estadio'). Ese día el presentador era Gary Lineker (el domingo fue otro periodista), uno de los dos comentaristas que lo acompañaban era Alan Shearer, y prestaron especial atención, obviamente, al encuentro del Manchester United.
Domingo 4 de mayo: Me levanté temprano, con algo de inquietud porque llegase la hora del partido Arsenal-Everton, programado para las 13:30 hora local. Salí a las 10:30h del hotel, situado cerca de la estación de Victoria, y allí cogí el metro en dirección a la estación de 'Highbury&Islington'. No es la más cercana al estadio (esas son 'Arsenal' y 'Holloway Road') pero quería recorrer el entorno y antes de llegar al 'Emirates Stadium' tenía una visita pendiente al escenario de las raíces del club. Tras salir de la boca del metro me topé con el cartel de 'Highbury Place', atravesé el parque 'Highbury Fields' que desemboca en 'Highbury Hill', y unos minutos después ya divisé las gruas que se levantan en el mítico estadio de Highbury. Desde fuera, se ve como están construyendo oficinas o apartamentos en el interior del recinto. Es una pena que Highbury se haya convertido en esto pero al observar luego su sustituto entiendes que el cambio era necesario.11h: A esa hora estaba ya haciendo fotos (y un video que os dejo en este post) delante de la Fachada Este de Highbury, que se conserva con el nombre del estadio y un cañón presidiéndola. Entonces, me imaginé lo que hubiera sido un día de partido en ese lugar, y traté de rescatar en mi memoria las imágenes de los numerosos partidos disputados allí que he visto por televisión, con un nombre que resonaba en mi mente por encima del resto: Ian Wright. El barrio es tranquilo, con las típicas casas inglesas, bajas y viejas. Apenas había gente por la calle, aunque en 'Highbury Fields' ya eran varias personas las que hacían footing o paseaban al perro, y según me fui acercando al 'Emirates' iban apareciendo aficionados, el 99% con camisetas 'gunners'. Había llegado muy temprano pero empezaba a disfrutar como un niño. 11:15h: Fue suficiente recorrer hasta el final la calle de la fachada Este y girar la derecha para divisar al fondo el 'Emirates Stadium', un ejemplo de modernidad que sobresalía entre las tradicionales casas del barrio. Tardé unos diez minutos en alcanzar el nuevo estadio del Arsenal y por el camino observé a algunos hinchas desayunando en el único bar de esa calle. Ya sentía que se iba a jugar un partido. Quedaban aún unas dos horas para el inicio, me esperaban otras tantas vivencias, pero éstas tendrán que esperar a la segunda entrega.