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26 mayo 2008

Diario de un sportinguista en el exilio: Alaves - Sporting

El otro Pablo G, que llevaba un par de jornadas sin poder trasladarnos su crónica, nos ofrece hoy desde Salamanca su visión del partido de ayer. Después, el que escribe habitualmente hará su análisis, afortunadamente en frío tras varias horas.

-CRÓNICA DE PABLO G 2: "Punto es punto".
El Sporting logra un valioso empate en un partido que mereció perder. Una agonía, un sufrimiento muy duro lo acontecido ayer en Vitoria, ante más de 2.000 gijoneses en las gradas de Mendizorroza. El Sporting no logró la victoria tranquilizadora que necesitaba después de los resultados de sus rivales. Pero de todos modos, ‘el mal es menos’. El Sporting todavía está en ascenso.
Los primeros minutos de la primera parte evidenciaron la tónica del partido. Un Alavés muy correoso y con mucha ansia de victoria, ante un Sporting asustado que se limitaba a correr detrás del balón y que tenía a Roberto como jugador más acertado. Pero pese al mal juego, el Sporting pudo adelantarse en el marcador de no haber sido anulado un espectacular gol del croata Mate Bilic, por falta previa de Kike Mateo.
La segunda parte se desarrolló en condiciones similares a la primera. El Sporting no lograba dominar y se limitaba a frenar las constantes acometidas vitorianas. Pasada ya la media hora de la segundo parte, Gerard fue expulsado por segunda amarilla. La cosa no pintaba bien, pero el Sporting contra todo pronóstico supo jugar muy bien el compás final del partido. Los de Preciado ralentizaron el juego y condujeron el partido a su fase más ‘bronca’ y apática en cuanto a juego. La guinda la pudo poner Barral pero el gaditano no acertó en un ‘mano a mano’ frente al portero local. Una verdadera pena. Pero como decía Boskov punto es punto. El Sporting sigue en ascenso y ya son 34 jornadas las que lleva allí. El fútbol esta vez debe ser justo. 0 - Deportivo Alavés: Bernardo; Calderón (Jairo Alvarez, m. 76), Pablo Casar (Igor Martínez, m. 87), Coromina, Tarantino; Gaspar Gálvez; Adrián López, Sergio Rodríguez, Mehdi Lacen, Toni Moral; y Aganzo.
0 - Sporting de Gijón: Roberto; Sastre, Gerard, Jorge García, Canella; Matabuena, Iván Hernández; Pedro (David Barral, m. 61), Kike Mateo (Andreu, m. 79), Diego Castro (Omar, m. 73); y Mate Bilic.
--MI VISIÓN:
Si soy sincero, debo comenzar confesando que firmaba el empate antes de empezar (sabía que el equipo saldría muy atenazado por los nervios debido a los otros resultados) y lo firmé todavía con más firmeza al concluir el choque. El resultado no es del todo malo, entra dentro de la lógica; el nefasto fue el empate de la semana pasada. Este equipo puede subir o no, yo me sentiré agradecido de todos modos por esta temporada; no obstante, sólo le pido a los jugadores y a Preciado ambición, valentía, y ser fiel a su estilo. Y todos llevan dos semanas con un miedo a perder que les ha conducido a hacer unas actuaciones mediocres a la vez que desesperanzadoras.
Ayer, el Alavés les superó completamente sólo con ganas y empuje. Caímos en el estilo de partido que ellos querían: rápido, intenso y aguerrido. Ahí teníamos las de perder y casi lo hicimos, de no ser por un gran Roberto, la suerte (disparo al larguero) y las limitaciones del rival. Eché mucho en falta a Michel, el único que aporta criterio en el centro del campo. Iván Hernández y Matabuena aportan equilibrio, fortaleza pero no distribución de la pelota; en Mendizorroza se replegaron demasiado dejando muchos espacios con respecto a la zona atacante. Anoche, sólo había pelotazos en largo, donde un ejemplar Bilic (ejemplo de esfuerzo y competitividad) apenas podía hacer nada. Salvo el croata y el portero, más un notable rendimiento de Jorge y Canella, poco más que sacar en positivo del encuentro.
Ahora a pasar página y pensar en los últimos tres partidos, en los que como mínimo habrá que sacar 7 puntos, pero con la mentalidad de obtener sí o sí el pleno. El Molinón será fundamental y la salida a Castellón, mejor equipo local de la categoría, solventarla con ganas, carácter y ambición. Se podrá luego no conseguir el ascenso o fallar en cualquiera de las tres finales, pero si ofrecen lo que han hecho en el 80% de la temporada, estaré agradecido y orgulloso de ser del Sporting. Eso sí, la rabia si nos quedamos sin el premio no nos la quitará nadie. Cruzo los dedos. Y, lo confieso, cada día soy más pesimista.
Fotos: El Comercio