He preferido dejar que pasase algo el tiempo para publicar este post. Por dos motivos: 1) la crítica (constructiva) tiene más utilidad en frío porque es más fruto de la reflexión; 2) primero había que disfrutar la permanencia, todo un éxito dadas las circunstancias económicas-deportivas del equipo. También dejo claras varias cuestiones: para mí, el trabajo de los directivos, la secretaría técnica y el cuerpo técnico (con Vega Arango, De Dios y Preciado al frente de cada área) es de notable alto; los puntos que voy a mencionar son una opinión personal sobre los diez principales errores que cometió el club a lo largo de la temporada pasada; y el objetivo de este post es hacer una crítica constructiva para que la entidad progrese. Hace tanto daño una crítica destructiva como los halagos exagerados o desacertados. Vamos con los diez puntos negros del Sporting 2008-09:
1) Adaptación a Primera. La plantilla acusó el cambio de categoría, al necesitar un tiempo de adaptación al nuevo estilo de juego. En la máxima categoría cada error en las dos áreas se paga caro, así como se necesita más precisión y velocidad tanto en los pases como en la transición de las jugadas.
2) Inexperiencia. La falta de experiencia en Primera de casi todos los integrantes del vestuario sportinguista hizo que el equipo pagase la novatada en varias ocasiones o no supiese manejar determinadas situaciones a lo largo de la campaña.
3) Faceta defensiva. Fue el gran centro de atención de las críticas. El equipo recibió muchísimos goles, especialmente en el arranque de la Liga, lo que provocó que apareciera la inseguridad y los nervios en los jugadores en ese aspecto. Puntualizo que el trabajo defensivo tiene que ser obra de los once que están sobre el césped, no sólo de la línea de retaguardia.
4) Juego aéreo. El equipo sufrió muchísimo, un año más, en las jugadas de estrategia en contra. Cada balón bombeado al área, cada falta o córner supuso que la mayoría de los aficionados cruzásemos los dedos.
5) Dependencia. Esto le ocurre a todos los equipos, con el daño añadido para el Sporting que mientras otros conjuntos dependen de más de cinco jugadores, el club gijonés lo hace de dos o tres. El equipo necesitaba en exceso a Carmelo y el canario 'desapareció' prácticamente desde Navidades. El equilibrio de Diego Camacho, el uno contra uno de Diego Castro y el acierto de los de arriba eran las otras patas en las que se sustentaba un equipo que al final dependió más de lo esperado de Cuéllar.
6) Lesiones. Como todo equipo, el Sporting se resiente con las bajas. La que más se notó fue la de la portería, con los 3-4 meses de ausencia de Cuéllar. Otra baja sensible fue la de Canella, más las lesiones puntuales de Carmelo, Luis Morán o algunos más.
7) Excesiva atención a la Copa del Rey. Se dedicaron demasiados esfuerzos y atenciones a una competición que lo único que reportó al equipo fue problemas en la Liga. Los cruces de octavos y cuartos coperos coincidieron con partidos claves del final de la primera vuelta y arranque de la segunda (Recreativo o Getafe, por ejemplo) que se desecharon al hacer demasiadas rotaciones y tener la mente más puesta en el torneo del KO.
8) Once titular. Preciado tardó demasiadas jornadas en dar con el once titular, con muchísimos cambios de un partido para otro, que hacía que los jugadores no acabasen de asentarse, de entenderse entre sí sobre el césped, o de adquirir patrones de juego. Además, el no ser un titular fijo fue restando seguridad a determinados integrantes de la plantilla.
9) Inflexibilidad del sistema (y estilo). El Sporting sólo tenía un esquema y un estilo de juego. Cuando no funcionaba, no había plan B. La única solución era el intercambio de piezas de una misma posición, que apenas aportaba nada al no ser jugadores que marquen diferencias para ser revulsivos. El sistema creo que se cambió por primera vez a partir de la jornada 22 y con pocos resultados al no estar trabajada esa variante.
10) Lastres psicológicos. Cuando una plantilla es tan inexperta y tan joven, es normal que haya bajones anímicos, pérdidas de confianza, inseguridades y demás lastres psicológicos que tuvieron su apogeo en las 9 jornadas que el Sporting estuvo sin ganar en la recta final del Campeonato y que casi le cuesta una categoría casi asegurada en febrero.
--PD. Prefiero no hablar de una planificación de la plantilla 2009-2010 porque es muy fácil decir nombres sin restricciones económicas ni las circunstancias que convierten el mercado en una misión casi imposible para el Sporting. Sigo confiando en Emilio de Dios, quien ha demostrado con creces que tiene un 80/20% en la balanza de aciertos-errores, algo de un mérito enorme habiendo fichado sin pagar traspaso en años anteriores y cantidades irrisorias en este mes. Todos estamos de acuerdo en las posiciones que había que reforzar, muchas de las cuales ya han sido cubiertas.