27 octubre 2018

Lanzar un órdago o romper la 'Baraja', el dilema del Sporting

El Sporting de Gijón ha ganado apenas 1 de los últimos 8 partidos ligueros, consiguiendo 7 puntos (y anotando 4 goles) desde la jornada 4 a la 11, los mismos que sumó en las tres primeras jornadas.



A los 7 puntos sumados de los últimos 24, hay que añadirle los 7/21 (7/27 si le damos puntos a los partidos del playoff) con el que el Sporting acabó la pasada temporada.




El Sporting de Baraja, por tanto, ha ganado 5 de los últimos 20 partidos ligueros (playoff incluido) y ha sumado 21 de los últimos 54 puntos en juego (21/60 si damos puntos al playoff). Y al margen de los resultados, qué decir del juego y la comunión con la grada. Ante esta delicada situación, el director deportivo y el Consejo de Administración del Sporting tienen dos opciones: lanzar el órdago o romper la 'Baraja'.

1) Lanzar un órdago.
Supone dar continuidad y confianza a un entrenador que ha ganado 6 de los últimos 22 partidos oficiales, no logra que su equipo juegue a nada, no tiene ideas para revertir la situación, no es ni atrevido ni ambicioso en sus planteamientos y decisiones, y  además ha roto la sintonía con la afición. Esta decisión de Torrecilla y/o el Consejo puede salirles bien, que el equipo revierta la situación y salga reforzado de ello. O el equipo puede llegar a diciembre, tras la 'cuesta' de noviembre (Málaga, Oviedo y Granada) sin opciones prácticamente ni de optar al playoff, por muy larga que sea la temporada, y con un equipo deshecho y un ambiente desolador en todos los sentidos.

2) Romper la 'Baraja'.
Si, en cambio, deciden optar por un relevo en el banquillo, es ahora un buen momento. Porque el equipo no puede permitirse tocar aún más fondo en juego y resultados; porque el nuevo técnico tendría 8 días para preparar el siguiente encuentro liguero, y con la eliminatoria de Copa para hacer 'ensayos' y conocer mejor a sus jugadores; porque llevar a cabo el relevo en noviembre, con el calendario que tendrá el Sporting, no facilitaría en teoría que los resultados y el juego reforzasen al nuevo inquilino del banquillo; porque hacer el cambio en diciembre puede ser demasiado tarde si el equipo sigue a la deriva; y porque hacerlo tras el mercado de fichajes sería absurdo, ya que si llega algún refuerzo no sería con el visto bueno del nuevo entrenador y podría no ser útil en función del sistema y filosofia de juego del nuevo técnico.

Hasta el 26 de octubre, es lógico que las críticas se hayan centrado en Baraja. No es el único culpable, pero sí es responsable de mucho de lo que le pasa al Sporting sobre el césped desde mayo. Pero desde el 27 de octubre, las responsabilidades ya recaen en el director deportivo y, por  respaldo -activo o pasivo- a la decisiones de éste, en el Consejo de Administración. Hoy deberían adoptar una de esas dos decisiones y responsabilizarse de lo que venga a posterori.


Pd. Pincha en las tablas para verlas a mayor tamaño

No hay comentarios: