Hace ya mucho tiempo desde la última entrega de 'La Radiografía', una sección que me encanta pero para la que es necesario disponer de tiempo. Aprovechando que España se mide hoy a EEUU, he querido hacer una minientrega dedicada a la gran figura del combinado norteamericano: Landon Donovan. Este futbolista es una debilidad personal y posiblemente no seré el único que no encuentra explicaciones a sus fracasos en el fútbol europeo. En el video incluido en este post, un recopilatorio de acciones -con y sin balón- correspondiente al primer tiempo del reciente EEUU-Egipto de la primera fase de la Copa Confederaciones, se observan sus características.
Es un futbolista eléctrico, rapidísimo, con un cambio de ritmo desequilibrante (39" del vídeo), muy bueno en el uno contra uno (1'35"), generoso en el esfuerzo (recorre muchos kilómetros durante cada partido) y que realiza grandes desmarques de ruptura, sorprendiendo más cuando llega desde la segunda línea (1'07" del vídeo). Puede actuar de segundo punta o en cualquiera de las bandas, siendo una posición entre líneas la que más partido saca de sus virtudes. Tiene un buen golpeo del balón con las dos piernas, tanto para el disparo como para el centro (se encarga de sacar las jugadas de estrategia: córners, faltas- 2'04") y dispone de una gran visión de juego que le permite dar asistencias (2'35"). No se esconde a la hora de defender (en el video se ve incluso como despeja un balón desde la posición del lateral zurdo- 1'55") y roba bastantes balones agobiando a los rivales.
Su futuro pasará seguramente por seguir brillando en la Liga estadounidense, tras otro paso gris por el Bayern Munich, pero es una pena que no pueda triunfar en algún club europeo. Se lo merece. Tal vez su precio impida que algún equipo medio de las grandes ligas del viejo continente (su destino ideal) lo fiche, pese a que el tirón que tiene en su país podría propiciar que el club comprador explote su contratación desde el punto de vista del marketing.