Lleva muchos años el Real Madrid dando bandazos en su política de fichajes. Da la impresión, desde fuera, que no saben ni ellos mismos lo que quieren, tal vez porque hasta ahora nunca estaba definido el estilo ni el esquema. Sería lógico pensar que esta tendencia cambiará con Mourinho. Sin embargo, de los tres fichajes realizados hasta este momento, sólo uno (Di María) ha llegado por orden expresa del entrenador portugués. Canales ya estaba fichado desde hace meses y el luso tuvo que ver videos para dar el visto bueno a la operación cerrada de Pedro León. Como Mou entiende algo de fútbol, no puso freno a la compra ya pactada del extremo del Getafe.
El resto de incorporaciones se van retrasando (como en la mayoría de clubes) y las distintas opciones que señalan los diarios afines son contradictorias: Ozil o Schweinsteiger (enganche talentoso frente a medio de contención), Maicon o Thiago Silva (lateral frente a central), ... Deteniéndome en esta última dupla, me pregunto si el club madridista sabe lo que quiere respecto a Sergio Ramos. Es decir, si llega Maicon, el de Camas se pasa al centro de la defensa; si fichan a Thiago Silva, el andaluz seguiría como lateral derecho. Cada uno tiene su opinión sobre la mejor posición de Ramos. Yo no tengo dudas: para mí es lateral derecho. Ahí explota sus cualidades, las cuales son sobre todo físicas. En cambio, sus carencias (tácticas fundamentalmente), conllevan más riesgos por el centro de la zaga. Es, sin duda, uno de los defensas al que le ganan más veces la espalda los contrarios, un aspecto que irá puliendo con el paso de los años porque según vaya perdiendo chispa tendrá que ir reciclándose a central. En las próximas semanas comprobaremos si Mourinho adelanta o no esa reconversión, algo que parece depender de Maicon.