-Guardiola comete poquísimos errores pero es humano y alguno cae muy de vez en cuando. Ayer tuvo dos: conceder el premio de ser titulares a Márquez (posiblemente por medirse a un equipo mexicano) y a Touré Yayá (que ha dejado entrever su malestar por jugar poco). El primero creo que llevaba mes y medio sin jugar y se nota (el primer gol es un ejemplo aunque hubo otros menos relevantes como una pérdida innecesaria en el campo del rival hacia la mitad del primer tiempo), aparte de que su mejor versión parece haberse quedado en el pasado. En cuanto al africano, ha perdido peso en el equipo. Es cierto que tiene llegada y disparo, y que ayer fue decisivo peinando el balón en el primer gol, pero ralentiza más la circulación del balón que cuando se juntan Xavi, Iniesta y Busquets, convirtiendo el juego azulgrana en más previsible y fácil de neutralizar para los rivales. La segunda mitad fue otra cosa, no en posesión sino en fluidez. La entrada de Messi (que hizo retrasar la posición de Iniesta) y Piqué fue el movimiento con el que Guardiola admitió sus errores. Rectificar es de sabios. Ayer lo hizo; ahora tal vez deba reflexionar sobre el matiz de una declaración extradeportiva que realizó en Kiev.
-Y Don Pedro (lo de Pedrito ya se queda en anécdota) ya tiene su página propia en el mundo del fútbol. Cuanto me alegro que un futbolista de su perfil personal tenga el premio de ser el primero de la historia en marcar al menos un gol en seis competiciones distintas en un mismo año (y/o temporada). Es algo muy difícil de igualar, por lo que podría tener récord en solitario por mucho tiempo. Primero se necesita que tu equipo juegue las seis competiciones, luego que tú puedas participar en todas ellas, y después marcar un gol en ellas, incluidas las que son a partido único. Cuánta más repercusión tendría esto si lo hubiera conseguido un mediático, de esos con look estudiado, poses chulescas, pendientes de diamantes y protagonista de anuncios. Mis aplausos a Pedro, Don Pedro. Que esto no te cambie fuera del césped.