Transcribo la narración que hice ayer del gol de Iniesta en la final del Mundial (me apetece conservarlo por escrito en el blog porque si desde niño sueñas con narrar partidos, éste es el momento con el que más sueñas):
"Busca el disparo Cesc. Venga el disparo, Cesc. No, se la pone a Iniesta. Hazla Andrés, hazla Andrés. Goooooooooooooooooooooooool del próximo, tal vez, Balón de Oro. Gooooooooooooooooooolllll. Goooooooooooooooooolllllllllll. El gol de nuestras vidas, el gol que puede valer un Mundial, el que corona definitivamente a Andresinho Iniesta. Se adelanta España, se adelanta nuestra Selección. Ahora mismo seríamos campeones, sí, no me lo creo madre mía, del mundo.
La hizo Cesc Fábregas, vio como nadie el 10 de España a Iniesta, y nuestro mago, nuestro inventor de jugadas, se lo merecía, hizo el gol que va a pasar a la historia del fútbol español. No estaba en fuera de juego Iniesta y la colocó al otro palo, la colocó en las mallas, besó la gloria, estamos rozando el éxtasis. España 1, Iniesta, Holanda 0"
La hizo Cesc Fábregas, vio como nadie el 10 de España a Iniesta, y nuestro mago, nuestro inventor de jugadas, se lo merecía, hizo el gol que va a pasar a la historia del fútbol español. No estaba en fuera de juego Iniesta y la colocó al otro palo, la colocó en las mallas, besó la gloria, estamos rozando el éxtasis. España 1, Iniesta, Holanda 0"
