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11 abril 2010

Las 4 fases del Clásico

1. Para mí, el Clásico tuvo cuatro fases, dos en cada mitad. En la inicial, el Real Madrid juntó mucho las líneas para acortar el campo, consiguiendo con una presión muy arriba y una defensa adelantada que al Barcelona le costara salir jugando (Valdés tuvo que ser el primer jugador ayer). Estaba siendo un partido muy táctico, intenso, lo que equivale casi siempre a poco vistoso. Guardiola se equivocó en el planteamiento de salida, lo que facilitó las cosas al conjunto merengue. Alves no suma como extremo: necesita toda la banda por delante para sorprender con sus llegadas, no recibir casi siempre de espaldas y con el lateral rival pegado. Además, Messi hace mucho daño cuando tiene libertad por el centro, pero cuando hay un 9 por delante como referencia. Ayer esa posición se quedaba desierta porque el argentino bajaba a recibir, mientras que Alves y Pedro estaban abiertos. Aún así, la posesión era 40-60% favorable al conjunto culé.

2. Xavi y Messi desnivelan la balanza. Todo el mundo sabía quienes son los dos jugadores clave del Barça pero, aún con la lección aprendida, es muy difícil frenarlos durante 90 minutos. Xavi fue creciendo con el paso de los minutos y demostró una vez más lo vital que es ver el juego mejor y antes que nadie. Fue el secreto para abrir la lata. Envió el balón al hueco al que se dirigía Messi y éste hizo un control que sólo hacen los elegidos: orientado con el pecho, incluyendo un cambio en la dirección de su carrera. Destrozó a Albiol y al Real madrid, instantes después de que Sergio Ramos (antideportivo y desquiciado todo el encuentro) le diera un 'recadito'. Aviso a los rivales azulgranas (ahí están Zaragoza, Arsenal y R.Madrid como ejemplos): si le das una patada a Messi, Leo se crece. A otros los intimidas, a él lo motivas.

3. Guardiola corrige a medias su error tras el descanso. Cambia a Puyol de banda y ahora es Maxwell el extremo, regresando Alves al lateral. Funciona mejor el equipo aunque el equilibrio total se alcanza con la entrada de Iniesta, volviendo a la normalidad. El Real Madrid se encomienda a Guti, Raúl y Benzema: los dos primeros están más fuera que dentro y el tercero está falto de ritmo y confianza. Mientras, Kaká pensando en el Mundial, Higuaín demostrando que -pese a su excelente temporada- determinados escenarios se le quedan grandes, y Cristiano una vez más confirmando que está un escalón por debajo de Messi, especialmente en las grandes citas. El portugués te mata con espacios (ayer definió horrible la que tuvo), pero... ¿alguien se ha fijado lo que le cuesta irse cuando encara en estático? En cambio, volvió a aparecer Xavi para hacer sencillo lo que no lo es tanto. Y Pedro, al que aún no se le reconoce del todo su valía, hizo un control orientado perfecto. Fue la clave del gol, al igual que en el primero, aunque en este caso el control fue con el pie. Un buen control orientado es diferencial en el fútbol, son muy pocos los jugadores que nos lo demuestran.

4. En la última fase pudo haber goleada. Cierto es que Valdés también salvó alguna ocasión merengue ayer, pero yo destaco las dos que le saca Casillas a Messi en la recta final. Posiblemente hubiese sido un castigo excesivo. El Real Madrid no tuvo fe en ningún momento en la remontada, lo cual me hace pensar que tampoco la tendrá en lo que resta de Liga. No era difícil anoche predecir que a partir de ahora algunas portadas apuntarán al banquillo blanco. Espero que alguien se atreva a señalar a la presidencia (y a los dirigentes que planificaron la plantilla), así como a las estrellas. El fútbol puso a cada uno en su sitio, era milagroso que este Real Madrid aguantara el ritmo de este Barcelona, por mucho que no sea el del año pasado. Y aún queda la posibilidad de que el Barça haga más daño en el Bernabeu. De momento, pasa a la historia venciendo por primera vez en dos ocasiones consecutivas en el feudo merengue.